El personal del Colegio Sagrados Corazones de Viña del Mar, Monjas Francesas, participó en una jornada de formación dedicada a conocer la vida y el legado de cuatro testigos muy queridos por la Congregación.
A través de sus recuerdos y testimonios, profesores y personal del colegio pudieron acercarse a distintas formas de vivir la espiritualidad SS.CC. El encuentro se desarrolló en salas, con cuatro expositores que compartieron la experiencia de hombres y mujeres que hicieron de su fe una vida de entrega.
Mariela Albornoz ss.cc. presentó a María del Carmen Pérez Walker ss.cc., destacando su compromiso con las personas más pobres y su defensa de los derechos humanos. También recordó su aporte al conocimiento de la historia de la Congregación y a la difusión de la espiritualidad de sus fundadores, a través de sus escritos que estuvieron ahí expuestos. Su vida permitió reconocer una fe comprometida con la dignidad humana, sostenida en la oración y en una profunda vocación comunitaria.
Beatriz Montaner ss.cc. dio a conocer a María Olga Mardones ss.cc., una mujer que se caracterizó por la contemplación y la adoración. Su experiencia como educadora, también vinculada al colegio de Viña del Mar, estuvo acompañada de una profunda vida de oración y de una especial sensibilidad por el arte y la belleza. Su capacidad de escucha, su ternura y su fortaleza ante las dificultades expresaban una vocación en la que adorar y servir se alimentaban mutuamente. Como la definió la misma hermana Beatriz, María Olga era una “educadora del corazón”. Además trajo algunas pertenencias de María Olga como dibujos, cuaderno de apuntes y un bolso.
Rafael Domínguez ss.cc., por su parte, presentó al padre Esteban Gumucio ss.cc. mediante extractos de un documental que permitió conocer más de su vida y escucharlo en su propia voz. Compartió además la homilía que Pablo Fontaine ss.cc. pronunció el día de su funeral, sumando otra mirada sobre su testimonio y la huella que dejó en quienes lo conocieron. Su propia experiencia del padre Esteban desde que entró a la congregación fue un aporte para poder transmitir lo que era su personalidad y forma de vivir la vida comunitaria y la fraternidad ss.cc.
Raquel Ayala, postulante paraguaya SS.CC., compartió la vida y legado del beato Eustaquio, acercando a los participantes a otro de los testigos que forman parte de la memoria y la espiritualidad de la familia de los Sagrados Corazones.
La jornada fue recibida con alegría por todos y todas, quienes valoraron la oportunidad de empaparse de la espiritualidad SS.CC. a través de personas concretas y cercanas a la historia de la Congregación. Sus vidas ofrecieron una oportunidad para reconocer cómo ese legado sigue inspirando la misión educativa y la vida cotidiana de la comunidad.


