La vida de Esteban, Señor, es una bendición para tu pueblo…

por | Sep 4, 2026 | Noticias SSCC

Es más que una simple memoria agradecida, es definitivamente celebrar. ¿Y cómo no celebrar el paso del padre Esteban por nuestras vidas? Una vida marcada por una amistad profunda con Jesús, que impacto su forma de vivir el evangelio con una fidelidad profunda y convicción acérrima que lo llevó a plasmarla en cada texto que escribió y cada poema que nos dejó como herencia. Ahí estaba su visión del mundo y de la historia que le tocó vivir.

Este jueves 3 de septiembre, día en que recordamos su nacimiento hace 112 años ya, la capilla del Colegio SS.CC. Monjas Francesas. Con la presencia de las hermanas de las comunidades de Santa Inés, Álvarez y Limache, la misa fue presidida por nuestro hermano Pedro León ss.cc. y acompañada de los hermanos de la comunidad de Valparaíso. Se sumaron laicas, laicos y jóvenes que participan de todas las obras y colegios SS.CC. de la Quinta Región. Encuentro Matrimonial, movimiento fundado por el propio Esteban y la religiosa Anita Gossens en 1973, también se hizo presente con el entusiasmo y una gratitud enorme por el padre Esteban, que se ha mantenido fielmente desde su muerte.

Fueron los poemas y textos legados los que fueron construyendo la misa: ”Es tiempo de pensar en la vida, ¡siempre es tiempo! Es tiempo de amar la justicia, ¡siempre es tiempo!”. Miguel Ángel Concha ss.cc. recordó en su homilía que los últimos años del padre Esteban estuvieron marcados por su deseo de profundizar la contemplación, haciendo un llamado a los presentes a ejercitar la vida contemplativa hoy mismo, en un mundo lleno de bulla y movimiento.

Los colegios de los hermanos elevaron la oración universal en la que pidieron por la Iglesia, por Chile, por los migrantes y por quienes sufren soledad o injusticia, por la familia de los Sagrados Corazones, por las familias presentes y por la paz en el mundo.

En la presentación de los dones hubo signos ligados al trabajo, comenzando con la imagen de una mano trabajadora chilena, curtida por los surcos, las venas y la tierra, como símbolo de ese Chile sencillo y sufrido que Esteban amó, defendió hasta el final de sus días y en cuyo pueblo se inspiró para escribir.

Al apagar las velas de la torta sostenida por Carmen Bermejo y Pepe Ahumada de Encuentro Matrimonial, las velas las sopló Eloísa, estudiante de kínder de nuestro colegio que es sobrina bisnieta del padre Esteban.

Así, entre poesías y cantares, la Quinta Región volvió a encontrarse con el legado de este amigo de Jesús que nos sigue conmoviendo cada vez que le leemos o nos acercamos a su historia.

La vida de Esteban, Señor, es una bendición para tu pueblo, pues su testimonio nos permite seguir llenando nuestros caminos de buena noticia.