Entre el viernes 17 y el sábado 18 de abril, los equipos de las pastorales de los cuatro colegios de la Congregación se reunieron en la casa Alvernia, ubicada en San Francisco de Mostazal, en la región de O´Higgins, para tener un nuevo Encuentro de Equipos Pastorales.
Fueron 33 los participantes de los colegios SS.CC. Viña del Mar Monjas Francesas y SS.CC. Providencia y de los liceos Nuestra Señora de la Paz y SS.CC. San Javier. Además, pudimos contar con la presencia de siete hermanas: Irene Arias ss.cc., Jovita Campos ss.cc., Rosina Quintana ss.cc., Graciela Gutiérrez ss.cc., Loly Mancilla ss.cc., Marcia Jammet ss.cc. y Marta Montecino ss.cc.
Esta vez, la organización estuvo a cargo del Colegio SS.CC. Providencia, quienes propusieron el tema de la diversidad y la inclusión en nuestras pastorales como trabajo de la jornada bajo el lema: “La diversidad como don para la misión”. Lo que se quería era reconocer la creciente diversidad de realidades culturales, sociales, familiares y espirituales, pues la pastoral educativa está llamada a reconocer esta diversidad como un lugar privilegiado para anunciar el evangelio del amor y la acogida. Durante estos días, se logró fortalecer esta mirada pastoral.
En la jornada se pudo identificar lo que entendemos como diversidad y las distintas realidades presentes en los colegios, además de poder iluminar la reflexión sobre la inclusión a través del testimonio de San Damián de Molokai y Esteban Gumucio, quienes fueron capaces de encontrar en los más pequeños y olvidados el rostro de Jesús.
Pastoral de la diversidad sexual
La Pastoral de la diversidad sexual, PADIS, llegó el sábado en la mañana a contarnos lo que han sido estos 15 años de existencia de la pastoral, la cual comenzó tímidamente con 5 personas y hoy cuenta no solo con personas de la diversidad sexual, sino que también con muchos padres y/o madres que han llegado para tratar de aprender más para acompañar a sus hijos e hijas. Diego, Sebastián y Manuel animaron una conversación en grupos para reflexionar acerca de cómo se abordaba en cada colegio los temas de la diversidad sexual, tanto entre nuestros estudiantes como entre los apoderados y apoderadas.
Así terminó una nueva versión de este encuentro que sin duda enriquece la fraternidad, fortalece la mirada pastoral conjunta y nos nutre para volver a nuestras casas a contar lo que hemos vivido y oído.


